Isabel Velázquez
Ciudad de México.— Entre enero y mayo de 2026, las importaciones de autopartes sujetas al paquete arancelario pasaron de 9,336.8 a 7,248.9 millones de dólares, una contracción de 22.4%, equivalente a más de 2,000 millones dd, de acuerdo con la Industria Nacional de Autopartes (INA). Los componentes analizados enfrentan aranceles de entre 7% y 35%, con un promedio cercano al 24%, un nivel que ya comienza a modificar las decisiones de abastecimiento de fabricantes, distribuidores y proveedores.
Los mayores retrocesos se concentraron en componentes de alto valor y contenido tecnológico. El audio automotriz registró caída de 92.8%, los radios para vehículos 89.4%, los motores eléctricos de mayor potencia 88.2%, los motores monofásicos 69.7% y las bolsas de aire 53.7%. También disminuyeron las partes para asientos (50.8%), los sistemas de frenos (41.6%) y las piezas plásticas para vehículos (27.1%), el segmento de mayor valor dentro de la muestra.
Sin embargo, el impacto no fue uniforme. El mercado de reposición volvió a demostrar su resiliencia con incrementos en las importaciones de bujías (+49.8%), llantas para automóvil (+11.8%), sistemas de suspensión y amortiguadores (+7.7%), fascias (+7.1%) y arneses eléctricos (+5.5%), reflejando que la demanda por componentes destinados al mantenimiento y la reparación del parque vehicular se mantiene sólida aun en un entorno de mayores costos comerciales.
El ajuste tampoco se concentró en un solo país. Estados Unidos se mantuvo como el principal proveedor de estas autopartes, aunque sus exportaciones disminuyeron 24.7%, mientras que China registró una caída de 34%. También retrocedieron Japón (23.8%), Corea del Sur (28.6%), Alemania (13.6%), India (33.1%), Brasil (12.6%) y Canadá (10.1%), lo que confirma que el efecto del paquete arancelario alcanzó a prácticamente toda la red internacional de suministro.
Las excepciones fueron Vietnam, con crecimiento de 13.2%, y Nicaragua, con 19%, dos países que comienzan a ganar terreno conforme las empresas diversifican el origen de determinados componentes y ajustan sus estrategias de abastecimiento.
El análisis de la INA también identifica oportunidades para fortalecer la integración regional. Productos como cinturones y dispositivos de seguridad, arneses eléctricos, neumáticos, componentes plásticos y de caucho, motores eléctricos, compresores, inyectores diésel y bujías representan segmentos con potencial para incrementar la proveeduría desde Estados Unidos, cuyas importaciones de estos productos alcanzaron 8,500 millones de dólares durante 2025.
Al analizar los datos, se concluye que la industria automotriz está reorganizando sus cadenas de suministro. Mientras algunos componentes pierden dinamismo por el efecto de los aranceles, otros mantienen una demanda sólida y nuevos proveedores comienzan a ganar participación. Todo apunta a que la verdadera transformación no está en la caída de las importaciones, sino en la nueva geografía comercial que empieza a configurarse para la proveeduría automotriz.

