Roger Roy
Monterrey, Nuevo León.— Hay vehículos que se convierten en parte de la memoria de toda una industria. Ford lo sabe bien y por eso, en Expo Proveedores del Transporte y Logística Monterrey 2026, la armadora decidió apostar por el regreso de dos de sus nombres más emblemáticos para el trabajo pesado: los F-650 y F-750.
Después de tres décadas fuera del mercado mexicano, estos camiones vuelven con una propuesta completamente renovada, pero conservando el espíritu robusto que los convirtió en referentes dentro del transporte y las aplicaciones de carga. El anuncio marca también una nueva jugada estratégica para Ford Pro en México, en un contexto donde las empresas buscan reducir costos operativos sin sacrificar capacidad, desempeño ni soporte postventa.
“Encontramos una oportunidad importante en el mercado mexicano. Estos camiones ya se producían aquí hace más de 30 años y su regreso responde también a solicitudes directas de clientes”, explicó Monserrat Rojas, gerente de cuentas de la región norte de Ford de México, durante entrevista con SuMA Automotriz.
Aunque actualmente las unidades se producen en Estados Unidos, Ford decidió traerlas nuevamente al país con una configuración alineada a las nuevas necesidades del mercado. Tanto el F-650 como el F-750 ahora integran un motor gasolina V8 de 7.3 litros con posibilidad de conversión dual a gas LP, lo que apunta directamente a la reducción de costos de operación.
Mientras gran parte del mercado heavy duty sigue apostando por el diésel, Ford busca abrir espacio a una alternativa que permita a los transportistas operar con un combustible considerablemente más económico. Las unidades incorporan una preconfiguración especial que facilita la instalación de uno o dos tanques de gas LP sin comprometer la garantía de fábrica, siempre que la adaptación se realice con proveedores autorizados por la marca.
“El gas LP puede costar hasta la mitad que el diésel y mantiene un rendimiento muy competitivo”, destacó Rojas. “La ventaja es que nuestros clientes pueden hacer esta conversión sin perder el respaldo de garantía”.
En términos de capacidad, Ford también pisa con fuerza. El F-650 ofrece una capacidad de carga de 8.8 toneladas, mientras que el F-750 alcanza las 10.1 toneladas. Además, una de las ventajas que la marca presume frente a otros competidores está en el espacio disponible para configuración de carrocerías: la cama del F-650 alcanza los 6.8 metros y la del F-750 llega hasta los 8.3 metros, dimensiones que, según Ford, superan entre dos y tres metros a algunas opciones rivales dentro del segmento.
La cabina mantiene un enfoque funcional orientado al trabajo diario. Incluye banca corrida, un asiento central convertible en descansabrazos o portavasos y espejos calefactables para mejorar la visibilidad en condiciones climáticas complicadas.
A esto se suma una estrategia de precios competitiva, ya que las unidades arrancarán desde 1.5 millones de pesos y podrán alcanzar rangos de entre 1.75 y 1.8 millones, dependiendo de la configuración.
Las nuevas unidades estarán disponibles en México a partir de junio mediante distribuidores especializados Ford Pro. Aunque la marca todavía afina la lista definitiva de puntos autorizados para venta y servicio, confirmó que contará con cobertura nacional y atención específica para este tipo de vehículos, tanto en mantenimiento como en refacciones.
Y es precisamente en el respaldo donde Ford busca transmitir confianza. Porque aunque los F-650 y F-750 regresan al mercado mexicano después de 30 años, nunca dejaron de fabricarse para Estados Unidos, lo que permitió a la marca mantener una cadena sólida de suministro de componentes y refacciones. “La parte de refacciones está blindada con nuestros proveedores para la llegada de estos camiones a México”, aseguró Rojas.
La expectativa comercial también refleja el optimismo de la firma. Ford proyecta colocar al menos 100 unidades antes de cerrar 2026, una cifra que podría crecer dependiendo de la respuesta del mercado durante los próximos meses.
El regreso de los F-650 y F-750 representa para Ford la recuperación de presencia histórica en el segmento de trabajo pesado mexicano con vehículos que muchos clientes todavía recuerdan. “Son leyendas de la marca”, afirmó Monserrat Rojas. “Estamos regresando con mucho optimismo porque sabemos que nos va a ir muy bien”.
Y quizá esa sea la apuesta más importante de Ford en esta nueva etapa, demostrar que algunos nombres no envejecen, solo esperan el momento correcto para volver a la carretera.

