Producción acumulada supera los 130 mil millones de dólares; noviembre registra crecimiento anual, la balanza comercial mantiene un superávit de 32,893 millones de dólares. La INA destaca la fortaleza de la integración regional de Norteamérica rumbo a la revisión del T-MEC
Ciudad de México.— En la conferencia de prensa mensual, Julio Galván, gerente de Estudios Económicos de la Industria Nacional de Autopartes (INA), detalló que de enero a noviembre de 2025 la producción nacional de autopartes alcanzó un valor de 130,036 millones de dólares, lo que representa una contracción de 2.36% en comparación con el mismo periodo del año anterior. No obstante, el dato de noviembre refleja una recuperación relevante: durante ese mes la producción fue de 9,877 millones de dólares, con un crecimiento de 3.24% anual, desempeño que confirma una mejora gradual del sector en el cierre del año.
Galván explicó que el comportamiento del mercado mexicano de autopartes está estrechamente vinculado a lo que ocurre en Estados Unidos, principal destino de las exportaciones del sector. En ese sentido, el análisis se complementa con el desempeño de la producción y venta de vehículos en el mercado estadounidense. Durante noviembre de 2025, en Estados Unidos se produjeron 732,748 vehículos, mientras que las ventas acumuladas alcanzaron 1,274,624 unidades. Para diciembre, la producción fue de 736,716 vehículos, con ventas por 1,462,226 unidades, lo que permite anticipar una tendencia positiva para la demanda de autopartes en los próximos meses.
En cifras acumuladas, la producción de vehículos en Estados Unidos durante 2025 registró una caída de 1.67% respecto a 2024, con un volumen total de 9,366,461 unidades, dato que ayuda a explicar la moderación observada en algunos indicadores del sector autopartes en México durante el año.
En materia de comercio exterior, las importaciones estadounidenses de autopartes provenientes de México mostraron una disminución en noviembre de 3.44%, al ubicarse en 6,403 millones de dólares, frente a los 6,631 millones registrados en el mismo mes de 2024. En el acumulado de enero a noviembre, estas exportaciones sumaron 75,851 millones de dólares, lo que representa una caída anual de 1.85%.
Respecto a la estructura productiva del sector, las partes eléctricas encabezaron la producción nacional con una participación de 19.3%, equivalente a 21,221 millones de dólares. Le siguieron las transmisiones y subconjuntos, con 9.8% y 10,821 millones de dólares; telas, alfombras y asientos, con 9.1% y 9,982 millones; partes para motor, con 8% y 8,821 millones; y suspensión y dirección, con 6.7% y 7,367 millones de dólares. En conjunto, estos cinco grupos concentraron 53% de la producción nacional de autopartes.
Por entidad federativa, Coahuila lideró la producción nacional con 16,740 millones de dólares y una participación de 15.3%, seguido de Guanajuato, con 15,000 millones y 13.7%; Nuevo León, con 14,366 millones y 13.1%; Chihuahua, con 9,609 millones y 8.8%; y Querétaro, con 8,610 millones de dólares y 7.8% de participación. Junto con San Luis Potosí, Puebla, Estado de México, Aguascalientes y Tamaulipas, estos diez estados concentraron 86.9% de la producción nacional.
En cuanto a los flujos comerciales por país, las exportaciones de autopartes de México mantuvieron una alta concentración hacia Estados Unidos, con 86.9% de participación en el acumulado enero-noviembre. Le siguieron Canadá (3.2%), Alemania (4.4%), Brasil (1.1%) y China (0.6%). Del lado de las importaciones, Estados Unidos también ocupó el primer lugar, con 50.2% del total, seguido de China (18.8%), Japón (7.1%), Alemania (6.4%) y Corea del Sur (6.2%). En términos absolutos, las exportaciones ascendieron a 95,725 millones de dólares, mientras que las importaciones sumaron 62,831 millones, lo que generó una balanza comercial positiva de 32,893 millones de dólares para el sector.
Durante la sesión de preguntas y respuestas, se abordaron temas estratégicos para el futuro de la industria. En relación con el reciente acuerdo sobre minerales críticos entre México y Estados Unidos, Galván señaló que, si bien aún no existen definiciones concretas, este tipo de acuerdos podría generar beneficios logísticos y de costos, particularmente en los procesos vinculados a la electrificación y la producción de baterías dentro de la región de Norteamérica. Añadió que se trata de un tema que deberá monitorearse conforme avancen los proyectos y se definan los alcances del acuerdo.
También se destacó la llegada y expansión de empresas tanto de equipo original como del mercado de repuesto, lo que resulta clave para fortalecer el cumplimiento del contenido regional establecido en el T-MEC. Desde la perspectiva de la INA, la atracción de nuevas inversiones representa una oportunidad relevante para la generación de empleo, respaldada por un capital humano altamente calificado y por el trabajo coordinado entre industria, academia y gobierno. El organismo reiteró su disposición para apoyar el desarrollo de proveedores y la integración de nuevas empresas a través de programas específicos.








